Páginas vistas en total

domingo, 22 de agosto de 2010

Fin de la Guerra de las Galias: el sitio de Alesia


Tras la retirada de Gergovia, en contra de lo que creía Vercingetorix, los romanos no estaban en absoluto vencidos y volvían a tomar la iniciativa frente a un ejército galo confiado y cada vez más cercano, lo que les ofrecía un blanco fácil.

Vervcingetorix se replegó y acampó a las afueras de Alesia (actual monte Auxois en las laderas de la Côte d'Or), una de las poblaciones de los mandubios situada en la cumbre de la colina. La ciudad estaba ubicada en una larga ladera de acusadas pendientes. Al oeste se extendía una amplia y abierta llanura y en los otros lados había terrenos elevados, cruzados por varios valles; un arrollo discurría por el Norte y el Sur de la colina central de la ciudad. César, que decía contar con 80.000 hombres, ( Napoleón siempre dudó que las fuerzas galas fuesen superiores a las romanas ) valoró que un ataque directo fuese la opción más acertada y decidió poner sitio a la ciudad.

Se inició la construcción de un conjunto monumental de obras para el asedio, con una muralla que medía dieciocho kilómetros e incluía veintitrés fortines, así como campamentos de considerable tamaño, donde los soldados podían descansar, tras largas jornadas en las que eran constantemente acosados por los jinetes de los galos. Vercingetorix también se preparó para un largo asedio y el enfrentamiento final con los romanos (estaba claro que todo se iba a decidir en este enclave) retiró a su caballería, para no debilitarla en enfrentamientos con los jinetes germanos, recién incorporados, como tropas auxiliares, a los ejércitos romanos, mandó emisarios a los pueblos galos para pedir ayuda y distribuyó el grano y el ganado. Excavaciones arqueológicas realizadas desde tiempos de Napoleón III, que sentía verdadera pasión por este hecho épico, han demostrado que todos los aspectos importantes se corresponden exactamente con los Comentarios de Julio César.

Los romanos cavaron un foso de unos seis metros de anchura entre los dos arroyos y a unos 120 metros situaron la línea defensiva que consistía en dos zanjas. La interna estaba llena de agua donde era posible, y detrás de ella una muralla de 3,5 metros de altura reforzada con altas torres a intervalos de 20 metros. Delante de las zanjas colocaron obstáculos y trampas a los que los legionarios daban macabros apodos (como se puede ver ciertas prácticas son constantes a lo largo de la Historia); su objetivo era ralentizar la marcha del enemigo y despojarla de ímpetu. Paralela a esta línea defensiva se construyó otra mirando al exterior ( de contravalación) para defender a los soldados de los ejércitos de auxilio galos. Entre tanto acumuló grano y animales de granja para treinta días. Así pues César estaba perfectamente dotado de provisiones y rodeado de todo su ejército y sus oficiales superiores más capaces, como Labieno, Quinto Cicerón (hermano de Marco Tulio), Cayo Trebonio, Décimo Bruto y Marco Antonio. Según el procónsul sus enemigos reclutaron ocho mil jinetes y cerca de doscientos cincuenta mil soldados de infantería, cifras que, como ya hemos dicho puso en duda Napoleón; Goldsworthy sostiene que, aunque exagerara, probablemente fue el ejército galo más grande que hubiera combatido jamás. Se nombraron cuatro líderes, entre ellos Comio, rey de los atrebates y Vercasivelauno, primo de Vercingetorix; los otros dos eran jefes de los eduos que había comandado la caballería de su pueblo junto a César.

Este ejército se movía con lentitud y, las gentes de Alesia, como ya hubieran hecho otros pueblos celtas anteriormente, tomaron medidas desesperadas: mujeres, niños y ancianos, "bocas inútiles", fueron expulsados de la ciudad para que dejaran de consumir las provisiones de los guerreros, quizás con la esperanza de que César los acogiera. Pero Vercingetorix fue victima de su estrategia, pues el romano no dejó pasar a nadie, por razones tácticas o por falta de misericordia como su oponente. Toda la población civil murió entre las dos líneas, sin que nadie, ni siquiera los "suyos" oyera sus súplicas. Este es uno de los hechos más trágicos de la Guerra de las Galias, que muestra la lucha sangrienta por el poder, aunque se utilicen otros argumentos.

El día señalado los ejércitos romanos fueron acosados desde la ciudad y desde el exterior de la línea de contravalación, pero la intervención de la caballería germana decantó la lucha a favor de César. Los galos no hicieron intervenir a su infantería, que se replegó a los campamentos al caer la tarde. Tras varias batallas, César ( como si se tratase del final de un film) se introduce en las líneas de combates, distinguiéndose por el color del vestido, señuelo conocido por todos, y logra el triunfo final:

Accelerat Caesar ut proelio intersit. Eius adventu ex colore vestitus cognito, , quo insigni in proeliis uti consuerat, turmisque equitum et cohortibus visis quas se sequi iusserat, ut de locis superioribus haec declivia et devexa cernebantur, hos proelium committunt.

Utrimque clamore sublato, excipit rursus ex vallo atque omnibus munitionibus clamor. Nostri, omissis pilis, gladiis rem gerunt. Repente post tergum equitatus cernitur. Cohortes aliae adpropinquabantur: hostes terga vertunt. Fugientibus equites occurrunt. Fit magna caedes.

( De bello gallico. Liber VII.LXXXVIII (1-3)

El final del relato adquiere tal rapidez que se podría decir, sin temor a profanar un texto histórico de tamaña importancia, que parece el guión de un story board:

(Vercingetorix ofrece a su pueblo que lo entregue) "...Mittuntur de his rebus ad Caesarem legati. Iubet arma tradi, principes produci. Ipse in munitione pro castris consedit; eo duces producuntur. Vercingetorix deditur, arma proiciuntur..."

Los que estáis acostumbrados a gtraducir a César, sabéis que tengo razón, y que ¡ojalá, os cayera un texto sí en las PAU!

Al poco tiempo de concluir esta contienda, y quedar pacificada la Galia para bastante tiempo, se inicia otra más grave, la Guerra Civil, que César recogerá en tres libros. Por este motivo no puedo entrar en Roma para celebrar su triunfo sobre los galos, y la muerte de Vercingetorix se difirió siete años, hasta la victoria del general sobre los optimates. Según Colleen MacCullough, novelista muy bien documentada, se les mantenía con todo su esplendor para mayor gloria del vencedor. La serie británica Rome, por el contrario, nos lo muestra como un nazareno en una jaula, absolutamente deteriorado. Una vez paseado por Roma, fue ejecutado.

En esta pintura que nos muestra a los dos líderes de la Guerra de las Galias, César aparece rodeado de sus legados. Todos participaron en el magnicidio del Idus de Marzo, a excepción de Marco Antonio. Pero esa es otra guerra.













El triunfo era un desfile que se celebraba en la Via Sacra, y era el único día en que las tropas podían entrar armadas en Roma. Al general honrado se le pintaba la cara de rojo, emulando la imagen de Jupiter Optimo Máximo. La serie norteamericana Rome nos muestra el ajusticiamiento del lider Vercingetorix ante el pueblo romano, versión un tanto dudosa. Luego es arrojado a la basura, hecho del que no tengo constatación, si bien es cierto que este era el destino de los que no poseían recursos, que eran bastantes. Las caras de desagrado de los optimates no eran creíbles, pues la práctica de ejecutar a los prisioneros ilustres era demasiado común en la metrópoli. El propio Cicerón, participó en la detención en su propia casa y acompañó personalmente a los "conjurados" con Catilina, entre ellos Lentulo, al Tuliano, para comprobar que eran asesinados (Salustio, La conjuración de Catilina). Esta acción, unida a los ataques a Marco Antonio, (Las Filípicas) la pagó con su vida.

Propuestas didácticas:

Como véis la guerra de cifras no se la han inventado en los tiempos recientes. Cada estudioso de la historia, según su ideología o nacionalidad, arrima el ascua a su sardina. ¿Conoces algún caso de manipulación de cifras de participantes en hechos recientes ?

¿Qué te parece que se vaya a una guerra en defensa del 'pueblo' y luego se sacrifique a la población civil, para asegurar el mantenimiento de los combatientes? ¿Qué es el pueblo? ¿Para qué quieren supervivir si han entregado a la muerte a los que se supone que son sus seres más queridos? ¿Cómo podían confiar en que el enemigo repartiera solidariamente sus provisiones con sus padres, mujeres e hijos, a los que sacrificaban para no malgastar alimentos ?

¿Qué te parecen las guerras ? ¿Fue noble el comportamiento de Vercingetorix y sus aliados ? Parece que las tesis de César están confirmadas. Como decía Pierre Vilar los hechos históricos no se pueden analizar desde una perspectiva actual; muchos creen que las cosas siempre han sido como las ven. ¿Qué opinas?