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viernes, 1 de enero de 2010

El asesinato de un lider



El Idus de marzo del año 44 a.C. se cometió un magnicidio que marcó para siempre la historia de un gran hombre. ¿Queria en verdad acabar con las libertades republicanas o amenazaba los privilegios de los boni, los optimates ?
Pagó la factura de ser un hombre adelantado a su tiempo, que supo ver que el imperio que se estaba gestando no podía ser administrado desde el "pequeño" núcleo que era Roma. No se podía controlar tantos territorios ni tantos hombres, privados de la nacionalidad romana y sometidos a la codicia de los hombres poderosos de la metrópoli.
Nunca ha sido fácil, ni nunca lo será derribar la "montaña", como diría Akira Kurosawa. Durante el siglo pasado se sucedían los golpes militares ( no olvidemos que los rectores de Roma, después de la muerte de César pasaron a llamarse imperatores), cada vez que las masas lograban un pequeño avance en sus derechos; ahora esta fórmula ha quedado relegada a paises subdesarrollados ya que los poderosos saben que hay muchas formas de "matar" a los que amenazan sus privilegios, que entonces ya se utilizaban (aconsejamos ver la película Publio Cornelio Escipión el Africano de Luigi Magni) . Pero, ¿qué sucedería en nuestros tiempo si alguien propusiera abolir las deudas generadas en el desarrollo de una construcción especulativa y que ha producido la primera crisis global de la humanidad? ¿Tendríamos otro Idus de marzo para el que lo propusiera?
Compartimos lo expresado por Theodor Mommsem en "El mundo de los Césares": "(...) las ideas que inspiraban la obra de César no eran, realmente, nuevas; pero fue él quien les dió realización, que es siempre y en último término lo que decide, y a él corresponde el mérito de la grandeza de su ejecución, la cual habría sorprendido incluso al hombre genial que concibiera la idea, si hubiera podido presenciarla, como llenó, llena y llenará por siempre de la más profunda emoción y admiración a quien la contempló en la realidad viva o la contempla hoy o haya de contemplarla mañana reflejada en el espejo de la historia, cualesquiera que sean la época histórica a que pertenezca o las ideas políticas que profese, en la medida de su capacidad de comprensión para la grandeza histórica y humana"