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jueves, 19 de agosto de 2010

César ante la rebelión de Vercingetorix


Según Adrian Goldsworthy Julio César se encuentra, ante la rebelión de Vercingetorix, en una de las peores situaciones en las que puede situarse a un general: separado de su ejército a miles de kilómetros, en un momento en que éste se enfrenta al mayor peligro durante todo el periodo de su permanencia en la Galia.

Las dos opciones que se le ofrecían eran arriesgadas, o bien ordenar a su ejército que se reuniera con él, o acercarse, practicamente desprotegido al lugar donde se concentraran las tropas. Según este experto en maniobras militares, César siempre prefería ponerse a sí mismo en peligro que arriesgar a su ejército. Pero ésto tampoco era fácil, pues la rebelión había llegado a la provincia transalpina y amenazaba a la propia Narbona.

César organizó la defensa sin legiones, con una serie de cohortes reclutadas entre la población local y nuevos reclutas que traía de la Galia Cisalpina; probablemente también le acompañaban algunos jinetes. Destacó la caballería en el territorio de los helvios, atravesó los montes Cevennes y descendió para atacar a los arvernos, cogiéndolos totalmente desprevenidos.

La caballería se extendió por una amplia zona, quemando y matando a su paso, pero, aunque el daño fue pequeño daba la impresión de una invasión en toda regla, que obligó a los galos a retirarse hacia el sur. Décimo Junio Buto continuó al mando de estas operaciones mientras el general, haciendo correr la voz de que volvía a la Galia Cisalpina para reclutar más tropas, se dirigía a marchas forzadas, a través del territorio de los eduos, para reunirse con sus tropas que hibernaban en el territorio de los lingones. (Parece que se refiere a esta aventura Suetonio, cuando narra que César se disfrazó de galo para alcanzar a su ejército durante una rebelión).

Cuando Vercingetorix descubrió la estratagema atacó a los pueblos del Norte, aún leales a Roma, como los boios, a los que sitió en Gorgobina. César se dirigió con ocho legiones al norte, para ayudar a este pueblo, con escasos suministros proporcionados por los más leales de los galos: los eduos. En el camino consiguió la rendición de los senones en Vellaunodunum; saqueó, quemó y vendió como esclavos a los habitantes de Cenabum (ciudad donde, como recordaréis, se encendió la mecha de la guerra, con la matanza de comerciantes). Después cruzó el Loira y obligó a Vercingetorix a ponerse a la defensiva y dirigirse al Sur para ayudar a los bituriges; en la ciudad de Noviodunum se produjeron varias refriegas, pues Vercingetorix llegó cuando se estaba firmando la tregua. Los Bituriges se volvieron atrás , expularon a los centuriones, pero fueron vencidos y atemorizados por la caballería germana, lo que les indujo a un rendición definitiva. Fue una pequeña victoria para el procónsul, pero fue.

César se dirigió entonces hacia Avaricum (actual Bourges), una de las ciudades más bellas y mejor defendidas de los bituriges. Aquí tuvo lugar una de las batallas más sangrientas y uno de los hitos más importantes de esta guerra, que ha hecho correr muchos ríos de tinta.

Propuestas didácticas:


His constitutis rebus, suis inopinantibus, quam maximis potest itineribus Viennam pervenit. Ibi nactus recentem equitatum, quem multis ante diebus eo praemiserat, neque diurno, neque nocturno itinere intermisso, per fines Haeduorum in Lingones contendit, ubi duae legiones hiemabant...

  1. Traduce y analiza este texto que hace referencia a la famosa escapada de César.
  2. Analiza los participios que aparecen en el texto y tradúcelos correctamente.